El cambio impulsado por el reglamento de ecodiseño para productos sostenibles y el pasaporte digital de producto en el sector del acero

El sector del acero lleva varios años atravesando una transformación. Tradicionalmente un sector asociado a altas emisiones de carbono y un consumo intensivo de energía, hoy se encuentra en el centro de la transición hacia una economía circular climáticamente neutra. El acero es un material estratégico: esencial para la construcción, automoción, energía, infraestructuras y bienes de equipo. Sin embargo, el reto ambiental es innegable: La producción primaria sigue siendo intensiva en carbono, la volatilidad del precio de la energía afecta a la competitividad y la presión normativa europea ambiental es cada vez mayor.

En este contexto, la transición hacia hornos más eficientes y alimentados con electricidad renovable, el uso de hidrógeno verde en reducción directa (DRI), el incremento de contenido de materias primas recicladas y la mejora en la trazabilidad y eficiencia de materiales no es solo una opción tecnológica o un elemento reputacional, sino una necesidad y un eje estratégico condicionado por nuevas exigencias de mercado y regulatorias.

Entre ellas está el Reglamento (UE) 2024/1781 de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR por sus siglas en ingles), que marca un antes y un después en la forma de diseñar, fabricar y comercializar productos de acero en el mercado europeo. La adopción de un acto delegado específico para productos de acero dentro del plan de trabajo del ESPR introduce nuevas variables técnicas, económicas y competitivas que las empresas del sector deben anticipar cuanto antes.

El ESPR cubre prácticamente cualquier producto comercializado en la UE, incorporando requisitos de sostenibilidad, circularidad, durabilidad, reparabilidad y contenido reciclado. Introduce también la necesidad de informar sobre la huella ambiental de los productos y la existencia de un Pasaporte Digital de Producto (PDP).

Los requisitos específicos de desempeño ambiental a aplicar sobre cada tipo de producto se habilitará mediante actos delegados sectoriales que irá publicando la Comisión Europea durante los próximos años en base a un plan de trabajo ya anunciado.
El sector del acero se ha identificado como un sector prioritario dentro de este plan de trabajo, con la previsión de que durante el año 2026 se publique su acto delegado específico, cuyos requisitos y obligaciones entrarán en vigor 18 meses después de su aprobación.

Este acto delegado del acero podrá establecer requisitos como:
– Límites a la huella de carbono: Se podrían establecer umbrales máximos de emisiones de carbono a lo largo del ciclo de vida de los productos de acero.
– Contenido mínimo de material reciclado: Podrían fijarse porcentajes obligatorios de chatarra en determinados productos de acero, diferenciando aplicaciones estructurales, planos o largos, o la incorporación de ferroaleaciones recicladas.
– Requisitos de durabilidad y reutilización: Especialmente relevantes para el acero estructural en construcción, fomentando el desmontaje selectivo y la reutilización.
– Información obligatoria mediante Pasaporte Digital de Producto: El PDP podría incluir información como la Huella de carbono verificada, el origen de las materias primas, la ruta tecnológica de producción, el contenido reciclado, información sobre circularidad y/o fin de vida…

Esto por supuesto tendrá implicaciones profundas en las empresas del sector. Las acerías con procesos más descarbonizados podrían obtener ventajas competitivas claras frente a productores más intensivos en carbono, lo cual podría reconfigurar los flujos comerciales dentro y fuera de la UE. En cuanto a la trazabilidad y digitalización de los datos, la implantación del Pasaporte Digital exigirá sistemas robustos de recopilación de datos en tiempo real, certificación independiente e integración digital en la cadena de suministro. La inversión en digitalización será tan relevante como la inversión tecnológica en procesos productivos. Finalmente, puede acarrear costes y una adaptación industrial, ya que el cumplimiento de requisitos técnicos obligatorios puede implicar la modernización de instalaciones, ajustes en el aprovisionamiento de chatarra, nuevas certificaciones como Declaraciones Ambientales de Producto y cambios en especificaciones técnicas. A corto plazo, esto puede tensionar márgenes; a medio y largo plazo, puede consolidar un modelo industrial más resiliente y alineado con la demanda verde.

Aunque el nuevo marco normativo introduce complejidad, también abre oportunidades claras a las empresas para conseguir un posicionamiento como proveedor de acero verde, dar acceso prioritario a proyectos financiados con fondos sostenibles, ciertas ventajas en contratación pública verde y la fidelización de clientes industriales con objetivos climáticos ambiciosos.
Las empresas que integren la sostenibilidad y el concepto de ciclo de vida en su estrategia, no solo como cumplimiento normativo sino como propuesta de valor, estarán mejor preparadas para este nuevo escenario.

Por ello desde IK INGENIERIA recomendamos a las empresas:
– Estar informados: Comprender en profundidad los borradores técnicos y metodologías que se adoptarán, anticipar los escenarios regulatorios antes de su aprobación definitiva y evaluar el impacto real en su cartera de productos y procesos.
– Estar preparados: Empezar cuando antes con el desarrollo de Análisis de Ciclo de Vida robustos y alineados con estándares europeos, el cálculo preciso de huella de carbono y otras huellas ambientales a nivel producto, la preparación interna para el Pasaporte Digital de Producto y la elaboración y verificación de Declaraciones Ambientales de Producto (EPD) como herramienta de posicionamiento y cumplimiento.
– Estar equipados: Contar con herramientas digitales para recopilar y gestionar datos ambientales, disponer de un apoyo sólido en ACV y normativa europea, integrar la sostenibilidad en compras, diseño, producción y ventas.

Con esos tres ejes como premisa y siendo expertos con 20 años de trayectoria en el desarrollo de proyectos de Economía Circular, Análisis de Ciclo de Vida, cálculo de Huellas Ambientales y desarrollo y verificación de Declaraciones Ambientales de Producto, en los últimos años hemos acompañado a las empresas siderúrgicas y sus proveedores a:
– Evaluar riesgos regulatorios y diseñar hojas de ruta de adaptación.
– Desarrollar ACV completos y conformes con los estándares europeos más exigentes.
– Calcular y verificar huellas ambientales con rigor técnico.
– Elaborar y gestionar Declaraciones Ambientales de Producto.
– Integrar la economía circular en el diseño y rediseño de productos.
– Prepararse estratégicamente ante el futuro acto delegado aplicable al acero.